Hoy he entrado en una iglesia. He entrado con mucho sigilo: soy ateo, pero respeto tanto a los que creen en un dios, como a los que creen en muchos, a los que no creen en nada como a los que creen en fantasmas o en ídolos dorados. Realmente no veo por qué habría de fijar ese parámetro como estimador del respeto, simplemente se respeta a las personas, o se intenta.
Entraba con sigilo. La puerta crujió lo suyo, pero nadie prestó atención, a fuerza de costumbre, supongo. Es una iglesia grande, muy espaciosa tanto a lo ancho como a lo alto, con una sola nave y un enorme retablo dorado de mucho mérito. Estaban dando misa. El cura, ataviado con gran estrépito de color y reflejos, hablaba.
Yo tenía ganas de estar ahí un rato porque... ¿por qué no? Son esas cosas que tenemos alguno ateos: algunos, digo, pensamos que no hacemos daño por mezclarnos y como tampoco nos salen pústulas sanguinolientas si nos acercamos a un crucifijo... No me separé de la puerta, no obstante. Por nada en particular, sólo por no hacerme notar y por observar un poco.
De repente he creído escuchar algo sobre animales: me ha venido Félix Rodríguez de la Fuente a la cabeza... ¡pobre! Con sus águilas calzadas, sus hurones, sus nutrias, sus linces ibéricos...
Sin embargo he caído en la cuenta de que no era mi voluble imaginación ni mi otro yo esquizofrénico el que hablaba: era el cura, el de morado. Hablaba de linces. He caído en la cuenta (es que soy muy lento). He sacudido lentamente la cabeza hacia ambos lados, en un gesto de incredulidad a la vez que de pena.
He sentido pena por la gente, crédula, de avanzada edad en su mayor parte. No es sólo la Iglesia, son los partidos, los programas de televisión... Se nos trata como a borregos, y es que toda oveja tiene quien la esquile, así que es toda una ventaja competitiva tratar a tus semejantes como borregos. En fin, el que quiera soñar con linces, que sueñe, y el que quiera elaborar sus propios procesos mentales -el que pueda-, que lo haga. Yo me voy a dormir con la conciencia tranquila y dando a Dios gracias de ser ateo y de creer en el segundo principio de la Termodinámica.
domingo 29 de marzo de 2009
lunes 26 de enero de 2009
Poema de amor
"El sol nos olvido ayer sobre la arena
nos envolvió el rumor suave del mar
tu cuerpo me dio calor, tenia frío
y ahí, en la arena
entre los dos nació este poema
este pobre poema de amor..... para Ti"
Mi fruto, mi flor, mi historia de amor, mis caricias
mi humilde candil, mi lluvia de abril, mi avaricia
mi trozo de pan, mi viejo refrán, mi poeta
la fe que perdí, mi camino y mi carreta
mi dulce placer, mi sueño de ayer, mi equipaje
mi tibio rincón, mi mejor canción, mi paisaje
Mi manantial, mi cañaveral, mi riqueza
mi leña, mi hogar, mi techo, mi lar, mi nobleza
mi fuente, mi ser, mi barco, mi red y la arena
donde te sentí, donde te escribí..... mi poema
---oooOooo---
PS: Lo he leído muchas veces, lo ha dicho mucha gente, pero no es un clamor: ¿por qué no se estudia a Serrat en clase de literatura?
domingo 18 de enero de 2009
Gracias
Disculpad los que me habeis seguido en su día, a quienes iba a dejar por una temporada que se ha terminado convirtiendo en temporada y media y más. Necesitaba el descanso y lo sigo necesitando, no tengo intención de volver a escribir por el momento. Tampoco estoy moderando comentarios, así que disculpad también por esto, lo prefiero así. Simplemente gracias por la compañía que me hicisteis.
Sin embargo, el motivo de esta entrada es el de mostrar un agradecimiento mucho mayor, infinitamente mayor, a la persona con la que he compartido todo desde hace tanto... Ya en su momento hice una entrada en esta línea que se llamaba mis rosas, una entrada que salía del alma, y aunque incluía a dos rosas más pequeñitas, una blanca y otra rosa, la roja, la mejor florida, la que estaba en el centro del ramo, era el objeto de dicha entrada y es mi mujer.

Hace mucho, mucho tiempo, cuando nos conocimos, había un grupo, Los Burros, que nos cantaban:
¡Dios!
¡la de problemas que me das!
...pero no está mal:
si tú te vas me muero.
Todos nos damos muchos problemas, es el precio a pagar por ser animales sociales, pero no está mal... al final nos necesitamos. Perdona por los problemas, pero gracias.
Vamos a querernos mi pequeño amor...
También está aquello que dice:
Mi manantial, mi cañaveral, mi riqueza
mi leña, mi hogar, mi techo, mi lar, mi nobleza
mi fuente, mi ser, mi barco, mi red y la arena
donde te sentí, donde te escribí..... mi poema
Y es que Serrat tiene razón, y eso que no te conoce: lo eres todo. Es más fácil coger palabras de otros, que lo hacen mejor ¿verdad? Bueno, yo lo intenté con mi pequeño poema. Ha habido otros poemas, la verdad. Lo he intentado al menos.
Mi norte y mi guía, mi perdición,
mi acierto y mi suerte, mi equivocación,
eres mi muerte y mi resurrección,
eres mi aliento y mi agonía
de noche y de día,
te lo pido por favor,
que me des tu compañía
de noche y de día... lo eres todo.
Todo, el desgarro y la emoción, la salud y la alegría, aliento y agonía, de noche y de día... ¿Va quedando claro por dónde voy?: todo.
Has tenido a nuestros hijos, los has cuidado, los hemos cuidado, hemos luchado por lo nuestro, nos hemos reído y hemos llorado, has reído y has llorado, lo has dado todo y lo sigues dando... Estás siempre en mi mente, lo ocupas todo. Hay que agradecer y te agradezco que siempre hayas estado ahí y que lo hayas puesto todo de tu parte.
Espero que cuando nos vayamos extinguiendo sigamos de la mano. He pedido este deseo muchas veces a fuentes, estrellas, figuras de piedra... dado que no creo en nada de eso, supongo que me lo pedía a mí mismo.
Gracias. Te quiero.
Sin embargo, el motivo de esta entrada es el de mostrar un agradecimiento mucho mayor, infinitamente mayor, a la persona con la que he compartido todo desde hace tanto... Ya en su momento hice una entrada en esta línea que se llamaba mis rosas, una entrada que salía del alma, y aunque incluía a dos rosas más pequeñitas, una blanca y otra rosa, la roja, la mejor florida, la que estaba en el centro del ramo, era el objeto de dicha entrada y es mi mujer.

Hace mucho, mucho tiempo, cuando nos conocimos, había un grupo, Los Burros, que nos cantaban:
¡la de problemas que me das!
...pero no está mal:
si tú te vas me muero.
Todos nos damos muchos problemas, es el precio a pagar por ser animales sociales, pero no está mal... al final nos necesitamos. Perdona por los problemas, pero gracias.
También está aquello que dice:
mi leña, mi hogar, mi techo, mi lar, mi nobleza
mi fuente, mi ser, mi barco, mi red y la arena
donde te sentí, donde te escribí..... mi poema
Y es que Serrat tiene razón, y eso que no te conoce: lo eres todo. Es más fácil coger palabras de otros, que lo hacen mejor ¿verdad? Bueno, yo lo intenté con mi pequeño poema. Ha habido otros poemas, la verdad. Lo he intentado al menos.
mi acierto y mi suerte, mi equivocación,
eres mi muerte y mi resurrección,
eres mi aliento y mi agonía
de noche y de día,
te lo pido por favor,
que me des tu compañía
de noche y de día... lo eres todo.
Todo, el desgarro y la emoción, la salud y la alegría, aliento y agonía, de noche y de día... ¿Va quedando claro por dónde voy?: todo.
Has tenido a nuestros hijos, los has cuidado, los hemos cuidado, hemos luchado por lo nuestro, nos hemos reído y hemos llorado, has reído y has llorado, lo has dado todo y lo sigues dando... Estás siempre en mi mente, lo ocupas todo. Hay que agradecer y te agradezco que siempre hayas estado ahí y que lo hayas puesto todo de tu parte.
Espero que cuando nos vayamos extinguiendo sigamos de la mano. He pedido este deseo muchas veces a fuentes, estrellas, figuras de piedra... dado que no creo en nada de eso, supongo que me lo pedía a mí mismo.
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